Esto sucede cuando el corazon de una mujer se rompe Hiperion, Madrid, 1999

ESTO SUCEDE CUANDO EL CORAZON DE UNA MUJER SE ROMPE

Después de la pérdida de Granada estabas indignada,
abatida de pesar.
Tanto Goliat para tan vulnerable David.
En Trinidad, el recuerdo de tu paisaje
te abrió a las mujeres, a ti misma.
Cuando hablas nos abarcas con tus dedos finos,
color de café pálido bajo la luz distante del atril,
luego sonríes y nos previenes contra la metáfora del cuerpo femenino
como playa o palmera.
 
Jícama cruda. Luciérnaga. Yo conozco esta historia,
no olvido mi propia caída
en aquel río de la elección redundante.
La guerra me siguió
desde el calor de Managua.
Nuevo México se desplegó sobre mi lengua
y reconocí su gracia
donde sólo tu mano amante
podía trabajar su canto.
 
Me fui. Mis compañeros se quedaron.
Vine a casa
y fue mi primer paisaje
el que entonces se alzó a recibirme,
goteando números divisibles.
Esto sucede en el momento
en que salir resulta volver sobre tus labios.
 
Esto sucede cuando el corazón de una mujer se rompe
y sus pedazos se reagrupan en torno al lugar
que ha marcada en su mapa.
Una vida. Una mujer lesbiana
cuya gente nunca conoció su nombre.
Un resabio de injusticia moja su rabia.
Ningún alimento que no sea esta piel.
Escarpa de piedra roja.
Y saborea un consejo mientras respira.
 
(traduccion de Victor Rodriguez Nunez)